Los 5 hábitos para lograr el descanso activo en vacaciones
icon

Los 5 hábitos para lograr el descanso activo en vacaciones

Comunidad
Corporate
Health & wellbeing

Para mantener el estado de forma, tanto en los entornos deportivos, como en el entorno profesional, el descanso debe formar parte del propio entrenamiento. Además, si el descanso se realiza de forma “activa”, los beneficios serán aún mayores. Por eso queremos aprovechar estas fechas para compartir contigo algunas recomendaciones para impulsar este descanso activo durante tus periodos de vacaciones, horas de descanso y tus días libres.

Para ello nos ayuda Beatriz Crespo, Fundadora en Freedom & Flow y Doctora en Medicina, Salud & bienestar, quien en uno de nuestros últimos webinars nos dio las claves para lograr este descanso activo y poder equilibrar el desarrollo profesional con el rendimiento personal.

 

1º Entiéndelo: Donde poner el foco lo decides tú

Que un hábito sea saludable, depende en gran medida de la persona que lo viva. Si este verano decides comer de una forma sana, sin excesivas grasas, ultraprocesados o azúcar, tienes más probabilidades de sentirte mejor. Si eliges alimentarte con fritos, bebidas azucaradas o alcohol, probablemente, te sentirás peor. 

Si decides tener una rutina diaria físicamente activa, en la que pasear, hacer ejercicio físico y mantener una actitud proactiva, te sentirás más en forma. Si cada día decides acabar la jornada en el sillón, en la tumbona de la playa o en echar horas de más en la cama, es probable que te sientas menos en forma, inmerso en la apatía, la pereza y el malestar.

Si decides dedicar un ratito del día a preguntarte cómo estás, qué necesitas y qué es lo que sientes, sobre todo ahora que puedes descansar un poquito del ruido externo, es probable que te sientas más feliz. Si dedicas el día a día a escuchar las emociones de otros, sus opiniones y necesidades o pegarte al móvil y las redes sociales sin tener un ratito para ti, la probabilidad de que te sientas menos feliz crece exponencialmente.


Esto es así de sencillo. Donde poner el foco estas vacaciones lo decides tú, no hay que esforzarse mucho, ni lograr grandes gestas. Los hábitos que son saludables lo son en gran medida, porque se repiten en el día a día y nos aportan bienestar de forma global. Son decisiones que simplemente funcionan y que hacen del descanso, parte activa del rendimiento personal y el desarrollo profesional.

 

2º Apréndelo: La teoría del pequeño empujón

¿Sabías que es mucho más fácil tomar decisiones sobre cómo comemos, cómo descansamos o cómo nos relacionamos si no nos esforzamos? 

Para que los hábitos sean efectivos y generen emociones positivas tienes que ponértelo fácil. Por ejemplo, te será mucho más sencillo salir a pasear si tienes las zapatillas cerca de la puerta. Te será mucho más fácil cenar sin grasas si tienes algún bote de conservas ricas en la despensa o si en el restaurante no te lías con opciones cargadas de salsas. Te será mucho más simple reírte en el día a día si te rodeas de personas positivas y si eliges lugares con (c)alma.

La teoría del pequeño empujón habla del concepto ”nudging” que es la forma de ”empujar” a las personas a tomar decisiones que las benefician a largo plazo. Es la manera en la que te dejas influenciar en tus decisiones cotidianas sin darte cuenta. 

Cojamos esta teoría de punto de partida y enfoquémosla en hacer que descansar y cuidarse no sea tan complicado. Cada uno de nosotros podemos decidir cómo ponérnoslo fácil en función de nuestro estilo de vida. Si trabajo por turnos, será más fácil mantener una alimentación saludable si preparo un par de tuppers con comida sabrosa, rica, apetecible y sana (unos espaguetis con verdura, una menestra con jamoncito, unos garbanzos con espinacas, etc.) para poder calentar y tomar al llegar a casa. Cada persona al gusto, incluso una lasaña preparada en casa es mucho más sana que la que compramos de comida rápida. Si dejo que mi cuerpo cansado elija qué es lo que le apetece, lo más probable (a mí también me pasa), es que me apetezca grasa, azúcar y algo con mucho sabor para saciar mi cuerpo y alma de forma rápida. Si lo hago un día esporádico está fenomenal, pero si se convierte en un hábito, lo más probable es que te acabes sintiendo mal.

Si lllegas a casa agotado, cada día, lo más probable es que no me apetezca nada salir de nuevo a la calle a regalarme un paseo, respirar algo de aire libre mientras me dedico un poquito de pensamiento interno y, me pregunto qué tal estoy o cómo me siento. 

Pongámoslo un poco más fácil, prepárate las zapatillas en la entrada cuando salgas a trabajar, un poquito de ropa cómoda lista y hazte una lista de reproducción con las 3 canciones que más me gusten en esta vida para salir a pasear. Es tu momento para descansar y si es de forma activa, los beneficios se disparan. A veces, para desconectar digitalmente solo necesitamos ponernos otras opciones más fáciles al alcance.

 

3º Aplícalo: Hábitos saludables sin trampas ni cartón

Si te cuesta ponerlos en práctica o te abordaran muchas excusas mentales sobre lo difícil que lo tienes, te dejo los 5 hábitos que funcionan:

1.    Usa tus manos para saber qué cantidad de comida es la saludable para tu estilo de vida. Un puño de tu mano de hidratos como la pasta, el pan, el arroz o la patata. Mejor integral. Una palma o dos de tus manos para la proteína como el pescado, la carne o las legumbres. Elige las zonas menos grasas del animal y cocina las legumbres con verduras para evitar el malestar. Comer bien te ayudará a gestionar mejor el estrés, la incertidumbre y a disfrutar con más energía de tu vida personal y profesional.

2.    Un paseo largo al aire libre y unos ejercicios de fuerza en casa resultan muchas veces mejor opción que un gimnasio o espacio cerrado. Te recomiendo las Healthy Pills, una recopilación de vídeos que he hecho que te dejo aquí. Consúmelas cuando quieras y desde donde quieras. Sola/o o acompañado. Podrás además encontrar píldoras saludables para unas cervicales o lumbares saludables.

3.    Lenguaje positivo. Utiliza diariamente palabras y expresiones que animen, que empoderen y que ayuden. Vivir en la queja no es una opción. Criticar al resto de personas tampoco. Pelearse con la tele, los compañeros de trabajo, la pareja o los niños cada día no es en ninguno de los casos, un hábito saludable. 

4.    Menos es más. Quien más feliz es, no es quien más tiene, sino quien menos necesita. Despréndete de la ropa que ya no uses, regala los muebles o los objetos que constantemente se llenen de polvo, limpia la mesa donde trabajes de papeles u objetos que te molesten y no sientas pena por no comprar cosas nuevas cada temporada. Ahorrarás dinero, reaprovecharás recursos y contribuirás a mantener un entorno más sostenible a tu alrededor. El consumismo por el consumismo ya no está de moda.


5.    Aprovecha el día. Aunque solo te queden 20 minutos. Si llevas meses sin ver amanecer o atardecer, dedica 3 minutos a hacerlo. Escúchate y pon el foco más veces en qué es lo que sientes, qué es lo que necesitas y cómo puedes ayudarte. Hablarse a sí mismo es un hábito muy saludable que funciona. También lo es empatizar con otros compañeros de trabajo. 

 

“Si lo entiendes, lo aprendes y si lo aprendes, lo aplicas” Beatriz Crespo.

 

Si deseas ampliar y conocer más en profundidad cómo desarrollar y acompañar en el desarrollo de estos hábitos haz click a continuación para disfrutar del webinar que hemos hecho desde Utopicus con la colaboración de Beatriz Crespo.

 

Contacto

¿Tienes alguna duda sobre las tarifas, ubicación de nuestros espacios o de algún servicio...?

No te preocupes, nuestro equipo te la resolverá.

${message}$